Entre lluvia y lluvia doy un corto paseo por el campo. Hasta el momento, no es un año especialmente prodigo en setas por mi entorno. Pero... me paro . ¡Mira! Aquí hay algo. No las reconozco. Saco a foto y paso de largo.
Las fotos, ¡bueno!...se hizo lo que se pudo, dadas las circunstancias de oscuridad y lejanía.Son la nevada de ayer (a última hora, cuando se levantaron las nubes) y la tregua de hoy por la mañana con los restos de nieve.
Están aquí para que quede constancia en este blog de la primera ola de frío que nos ha invadido en fechas totalmente inadecuadas para este extremo. En muchos lugares ha sido una circunstancia inusitada que nevara en 29 de Octubre. Todo el mundo ha tenido que precipitarse a encender calefacciones y sacar ropa de pleno invierno.
Las otras frutas. Las que no se venden en los comercios, también están ahí. En pleno otoño este arbusto tan típico de la flora mediterránea, nos ofrece su más vistoso colorido y su dulce sabor. ¡Cuidado con comer demasiados, tienen alcohol y se pueden indisgestar!
Las pocas lluvias que han caido por la zona donde resido, me han dejado este pequeño obsequio: una hermosa hormiga con alas, debilmente salpicada de agua.
Este acebo de hoja variegada, ha tomado ya los colores del otoño y sus bayas relucen con un rojo llamativo. Tanto, que los mirlos daran buena cuenta de ellas en cuanto haga un poco de frío y se les despierte el apetito. Seguramente no las dejaran llegar a la Navidad.
Este género de mariposa nocturna se distingue por su gran tamaño (unos 3,5 cm.) y por tener las alas anteriores de colores discretos y las posteriores de aspecto muy vistoso. Procede de Europa central.
El insecto de la foto es muy pequeño (unos 4 cm.), por lo que se supone es un ejemplar muy joven. La Mantis junta sus patas delanteras para alimentarse dándo la sensación de que está en actitud orante. A pesar de la fama un tanto siniestra que tiene no es un insecto dañino, ni tan solo venenoso.
Así estaban estos frutos cuando los encontré en una granado al márgen del bosque. Tal vez abandonado, tal vez salió por casualidad, pero siempre productivo aún en el abandono.